Por Luis Manuel Ferreras
Santo Domingo. En los últimos días, un comunicador dominicano predijo que caería nieve en República Dominicana el pasado 23 de diciembre. Aunque este anuncio generó curiosidad, el clima tropical de la isla de Santo Domingo dejó claro que tal fenómeno es prácticamente imposible. Sin embargo, un evento histórico en la vecina isla de Puerto Rico, en la Navidad de 1952, demuestra que la nieve sí ha llegado al Caribe, aunque no por causas naturales.
Aquella Navidad, miles de niños puertorriqueños disfrutaron de una auténtica “guerra de nieve”, construyeron muñecos y vivieron una experiencia única en un parque de San Juan. ¿Cómo fue esto posible? La nieve llegó gracias a la iniciativa de la visionaria Felisa Rincón de Gautier, la primera mujer alcaldesa de San Juan y la primera en liderar una capital de América.
Con el apoyo de una aerolínea estadounidense, doña Fela transportó nieve desde los Estados Unidos continentales hasta Puerto Rico, con el objetivo de que los niños de la isla, que no podían viajar, conocieran el frío y la magia de la nieve. Inspirada por su propia experiencia en Nueva York, la alcaldesa convirtió un sueño en realidad para miles de familias.
“Fue un evento inolvidable. Habían niños y adultos, todos llenos de alegría, jugando con la nieve como en las películas”, recuerda Hilda Jiménez Fiol, asistente personal de Rincón de Gautier y testigo de aquel histórico día.
Aunque algunos vieron este acto como un reflejo de la influencia cultural estadounidense durante un año crucial para Puerto Rico —cuando se aprobó su estatus de estado libre asociado—, para otros fue una muestra del carácter innovador y desinteresado de la alcaldesa. Su gestión, que duró 23 años, se destacó por iniciativas sociales que le valieron reconocimientos a nivel mundial.
El evento de 1952 es un recordatorio de cómo una idea audaz y llena de generosidad puede trascender el tiempo, convirtiéndose en un capítulo único en la historia del Caribe. Nieve en el trópico, aunque rara, es prueba de que la imaginación y el esfuerzo pueden hacer lo imposible posible.
*Con información tomada de la BBC MUNDO
